SOLDADURA DE ELECTRODO

Esta soldadura quizás sea la mas conocida por todos,
 su aplicación en la restauración queda limitada por
su acabado, su gran potencia y alta temperatura de
 trabajo. Básicamente se compone de un transformador
 de alta tensión con dos electrodos, el negro (masa)
que va unido a la pieza directamente por una pinza
y el rojo con una pinza especial para sujetar las varillas
o electrodos que van forrados de un fundente que ayuda
a que la chispa se mantenga candente (es una especie de
 pólvora) se les suele llamar electrodos y hay de varios
 grosores dependiendo de la potencia de nuestro equipo.





Es importante tomar todas las precauciones, usar
la mascarilla adecuada, es imprescindible guantes
 y algo que proteja nuestro abdomen, de las chispas,
 tasi como tener un lugar ventilado y cuidado con
el suelo que estropea el gres de las chispas.




Primero sujetaremos la pieza con la pinza de masa,
 y una vez todo preparado acercaremos la punta de
 la varilla y golpearemos suavemente sobre la pieza
 para provocar el arco voltaico que iniciara el proceso
 de soldado, procuraremos hacer correr la varilla por
 toda la superficie a soldar de forma continuada
procurando depositar la misma cantidad de
 material en toda la superficie de de esa forma
  nos saldrá una superficie homogénea.




Una vez terminada la soldadura procederemos a eliminar
la cascarilla  (residuo de la soldadura) para ver el resultado final.
Estos equipos los podemos encontrar por unos 60 euros
 en ferreterías, aunque están  quedando obsoletos
 frente a equipos inverter de mayores prestaciones
y menos tamaño y peso (300 euros).


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